
Iñigo Landeta recomendó esta canción porque “corazón de tango tengo, Bilbao-Buenos Aires connection!! Ácratas de la noche, poetas del vicio, crápulas irredentos… doctor, aquí está tu deseo. Directo imperdible!!!”.
Y así de honesto y franco como suena Iñigo es también como suena esta banda vasca que deambula por las bifurcaciones de las extensas vías del rock más sensible y del pop más crudo.
Oriundos de Bilbao, editaron su primer LP homónimo en 1987, haciendo sus primeros esfuerzos por ingresar a un mercado donde el rock comenzaba a tomar las bateas. Volverían a intentarlo dos años más tarde con Tan Cerca del Cielo, un disco que les daría cierta fama, sobre todo por el tema La chica de Batzoki. De todas formas, el éxito masivo llegaría en el año 1992 con su tercer disco de estudio, Fugitivos del Paraíso, en el cual figura este Corazón de Tango. Superando su propio record de ventas, era evidente que habían logrado dar un paso gigante en su carrera profesional. Continuando con su constante dedicación a la música, en los próximos años editaron ocho discos más, entre los que se encuentra Metamorfosis (básicamente lento) que retrata su gira en el 2005 donde la idea, básicamente, fue presentar la lista de las canciones más lentas. Es un disco que incluye una magnífica versión del corte que escuchamos en este momento.
La banda está liderada por Francis Diez, un cantante con una apariencia perversamente ambigua, y con una particularidad en la forma de cantar, la cual en varias ocasiones se asemeja más a confesiones relatadas que a entonaciones convencionales. Las letras mismas son un claro reflejo de sus experiencias cotidianas, donde desbordan temáticas que giran entre las mujeres, el sexo, la droga y el amor, logrando una identificación sin preámbulos desde el otro lado del parlante. Una cualidad que se puede apreciar claramente en la letra y el sonido de Corazón de Tango.
Disfrutemos este clásico y, parafraseando a Francis Diez, “engañémonos con que lo bueno, va a durar para siempre”.
Iñigo Landeta recomendó esta canción porque “corazón de tango tengo, Bilbao-Buenos Aires connection!! Ácratas de la noche, poetas del vicio, crápulas irredentos… doctor, aquí está tu deseo. Directo imperdible!!!”.
Y así de honesto y franco como suena Iñigo es también como suena esta banda vasca que deambula por las bifurcaciones de las extensas vías del rock más sensible y del pop más crudo.
Oriundos de Bilbao, editaron su primer LP homónimo en 1987, haciendo sus primeros esfuerzos por ingresar a un mercado donde el rock comenzaba a tomar las bateas. Volverían a intentarlo dos años más tarde con Tan Cerca del Cielo, un disco que les daría cierta fama, sobre todo por el tema La chica de Batzoki. De todas formas, el éxito masivo llegaría en el año 1992 con su tercer disco de estudio, Fugitivos del Paraíso, en el cual figura este Corazón de Tango. Superando su propio record de ventas, era evidente que habían logrado dar un paso gigante en su carrera profesional. Continuando con su constante dedicación a la música, en los próximos años editaron ocho discos más, entre los que se encuentra Metamorfosis (básicamente lento) que retrata su gira en el 2005 donde la idea, básicamente, fue presentar la lista de las canciones más lentas. Es un disco que incluye una magnífica versión del corte que escuchamos en este momento.
La banda está liderada por Francis Diez, un cantante con una apariencia perversamente ambigua, y con una particularidad en la forma de cantar, la cual en varias ocasiones se asemeja más a confesiones relatadas que a entonaciones convencionales. Las letras mismas son un claro reflejo de sus experiencias cotidianas, donde desbordan temáticas que giran entre las mujeres, el sexo, la droga y el amor, logrando una identificación sin preámbulos desde el otro lado del parlante. Una cualidad que se puede apreciar claramente en la letra y el sonido de Corazón de Tango.
Disfrutemos este clásico y, parafraseando a Francis Diez, “engañémonos con que lo bueno, va a durar para siempre”.
Letra Original
Tuviste que decirme adiós,
calles hundidas a mis pies.
Para echarte en falta
hasta la muerte.
Y yo bailando
al ritmo de mis zapatos negros
como una veleta
fiel al viento
Corazón de tango tengo
el cuerpo de jota
y soy, un aprendiz de sinvergüenza
En brazos de la soledad
vendió su alma al diablo
y tu y yo brindando
por un adiós.
Vamos a engañarnos
y dime mi cielo
que esto va a durar siempre.
Perderme en tus brazos
dulce locura,
tú mi droga más dura.





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Comentarios
Negro Lunes 14 de diciembre del 2009, a las 08:36
mucho Iñigo mucho!
Negro Lunes 14 de diciembre del 2009, a las 09:36
mucho Iñigo mucho!
Pit Lunes 14 de diciembre del 2009, a las 10:16
Todo mi respeto por el pueblo vasco !!! que además... tienen algunas canciones increíbles...
Negro Lunes 14 de diciembre del 2009, a las 11:03
independezia vasca!!
Pit Lunes 14 de diciembre del 2009, a las 11:16
Todo mi respeto por el pueblo vasco !!! que además... tienen algunas canciones increíbles...
Negro Lunes 14 de diciembre del 2009, a las 12:03
independezia vasca!!
L'Amparito Lunes 18 de enero del 2010, a las 12:21
Mucha coincidencia con este tema, no negro?
L'Amparito Lunes 18 de enero del 2010, a las 13:21
Mucha coincidencia con este tema, no negro?