Magda
recomendó este tema porque “Un cisne nada lentamente, casi
sin moverse, posado sobre su propio reflejo en el agua. Una de
las estampas más bellas con que nos regala la naturaleza. La elegancia
de las formas y el pausado movimiento de este
animal han sido siempre una fuente de inspiración, y Saint-Säens
nos regaló una hermosa muestra de ello. Cuenta la leyenda que
el cisne, antes de morir, entona uno de los más bellos cantos
de la naturaleza. Saint-Säens pone en manos del violonchelo una
elegía, una melodía llena de poesía sobre un leve acompañamiento
de los pianos, en la que la voz inigualable de este instrumento
se alza para invitarnos a soñar”.
Magdalena nos ofrece un gran tesoro guardado entre sus conocimientos,
sus saberes y consumos. Pero al mismo tiempo, nos ofrece un gran
desafió! Esta es la primer canción del género clásico que llega
al sitio. Y debemos reconocerlo, no todos estamos preparados para
escuchar algo como esto. Si bien podemos oírlo y ya, también es
necesaria una cierta disposición para poder percibirlo así como
lo hace Magda. Un acercamiento previo y fundamentalmente: una
predisposición diferente a la que tenemos hoy en día, casi ahogados
en un caldo de smog y de oficina a 38 grados de temperatura para
los que seguimos en la city.
No seria extraño que nos miren un poco raro si esta mañana ponemos
a Saint-Säens a todo lo que da en nuestro lugar de trabajo. Pero
tampoco podemos dejar pasar esta oportunidad! Esta es la gran
ocasión para sacarle provecho a las recomendaciones que obtenemos
mediante esta página. Es la oportunidad de retomar una música
que fue relegada al ámbito de los niños (se lo puede notar en
las gráficas de los álbumes para los cuales fue editada esta composición)
y desplazada del disfrute de los jóvenes.
El Cisne, la séptima pieza del Carnaval de los animales, es una
propuesta sumamente interesante para acercarnos a la música clásica.
Como dice Magdalena, este animal siempre fue una fuente de inspiración
para los Seres Humanos (abajo dejamos un video que lo confirma).
En esta obra, Saint-Säens, se inspiró con diversos animales, pero
guardo un lugar especial para esta hermosa ave. Este fragmento
fue la única pieza de esta obra que el gran compositor francés
trabajó para exponer al público antes de su muerte. Cuando terminó
de escribir El Carnaval de los Animales, él creía que sería desautorizado
por sus compañeros por diversas cuestiones académicas. Por ese
motivo fue que no dejo que se editara el material hasta después
de su paso por la tierra. Finalmente, éste fue su trabajo más
reconocido y destacado.
Estamos en manos de un compositor erudito, frente a una producción
rebelde que se burlaba de los cánones establecidos en aquellos
años. Nos es necesario decir que estamos encaminados. Saint-Säens
merecía su lugar en nuestro sitio. Gracias Magda!