
Marisol recomendó esta canción porque "es rock and roll puro!!! Y porque forma parte de una de las escenas de una peli que me gusta mucho… Pulp Fiction!!”.
All we need is ROCK. Sí, con mayúscula. Porque, señoras y señores, el Sr. Chuck Berry estuvo antes, durante y después de todos. Nacido en la ciudad de Missouri hace ¡85! años tiene en su haber una veintena de discos y más de un clásico. A decir verdad, algunas de sus canciones ayudaron a definir qué es un “clásico”: Johnny B. Goode, Roll Over Beethoven, Rock and Roll Music.
Berry es considerado uno de los pioneros del rock and roll, y puede darse el lujo de contarse entre los ídolos de titanes como John Lennon y Keith Richards. Además, puede señalar orgulloso algunos temas suyos en la lista de covers realizados por los Fab Four de Liverpool.
El tema que nos recomendó Marisol, cuenta la historia de una boda adolescente y las peripecias de la rutina matrimonial: casa, comida, trabajo, auto. Si bien el título de la canción es You Never Can Tell, también es conocida por una de las frases del estribillo: C’est la vie –en criollo, “así es la vida”-. Si bien el tema data de mitad de la década de los '60 -escrito por Berry mientras purgaba una condena por delitos sexuales-, se convirtió en una canción de culto de la mano de Quentin Tarantino: es el tema que Mia Wallace y Vincent Vega (Uma Thurman y John Travolta respectivamente) bailan en el concurso de baile de una típica cafetería americana. Escena clave de una película que cambió para siempre el modo de hacer y ver cine: Pulp Fiction.
Chuck Berry ya había tenido otra participación en un clásico del cine. Esta vez, la década es la de los '80, y la película, una que sabemos todos: Volver al Futuro. Marty McFly toca Johnny B. Goode en la fiesta de la escuela de sus padres, 10 años antes de la edición del disco original.
Padre –a esta altura, “abuelo”- del rock, ídolo de ídolos, un viejito piola. Ya sea cortando un pastel de bodas, atravesando St. Louis en una camioneta roja del '53 o descosiéndola en la pista del Jack Rabbit Slim's; Chuck Berry es, fue y será un grande. Nosotros decidimos hoy rendirle un merecido homenaje.
Por Romina Felici
Marisol recomendó esta canción porque "es rock and roll puro!!! Y porque forma parte de una de las escenas de una peli que me gusta mucho… Pulp Fiction!!”.
All we need is ROCK. Sí, con mayúscula. Porque, señoras y señores, el Sr. Chuck Berry estuvo antes, durante y después de todos. Nacido en la ciudad de Missouri hace ¡85! años tiene en su haber una veintena de discos y más de un clásico. A decir verdad, algunas de sus canciones ayudaron a definir qué es un “clásico”: Johnny B. Goode, Roll Over Beethoven, Rock and Roll Music.
Berry es considerado uno de los pioneros del rock and roll, y puede darse el lujo de contarse entre los ídolos de titanes como John Lennon y Keith Richards. Además, puede señalar orgulloso algunos temas suyos en la lista de covers realizados por los Fab Four de Liverpool.
El tema que nos recomendó Marisol, cuenta la historia de una boda adolescente y las peripecias de la rutina matrimonial: casa, comida, trabajo, auto. Si bien el título de la canción es You Never Can Tell, también es conocida por una de las frases del estribillo: C’est la vie –en criollo, “así es la vida”-. Si bien el tema data de mitad de la década de los '60 -escrito por Berry mientras purgaba una condena por delitos sexuales-, se convirtió en una canción de culto de la mano de Quentin Tarantino: es el tema que Mia Wallace y Vincent Vega (Uma Thurman y John Travolta respectivamente) bailan en el concurso de baile de una típica cafetería americana. Escena clave de una película que cambió para siempre el modo de hacer y ver cine: Pulp Fiction.
Chuck Berry ya había tenido otra participación en un clásico del cine. Esta vez, la década es la de los '80, y la película, una que sabemos todos: Volver al Futuro. Marty McFly toca Johnny B. Goode en la fiesta de la escuela de sus padres, 10 años antes de la edición del disco original.
Padre –a esta altura, “abuelo”- del rock, ídolo de ídolos, un viejito piola. Ya sea cortando un pastel de bodas, atravesando St. Louis en una camioneta roja del '53 o descosiéndola en la pista del Jack Rabbit Slim's; Chuck Berry es, fue y será un grande. Nosotros decidimos hoy rendirle un merecido homenaje.
Por Romina Felici
Letra Original
It was a teenage wedding,
and the old folks wished them well
You could see that Pierre
did truly love the madamoiselle
And now the young monsieur and madame
have rung the chapel bell,
“C’est la vie”, say the old folks,
t goes to show you never can tell
They furnished off an apartment
with a two room Roebuck sale
The coolerator was crammed
with TV dinners and ginger ale,
But when Pierre found work,
the little money comin’ worked out well
“C’est la vie”, say the old folks,
it goes to show you never can tell
They had a hi-fi phono, boy,
did they let it blast
Seven hundred little records,
all rock, rhythm and jazz
But when the sun went down,
the rapid tempo of the music fell
“C’est la vie”, say the old folks,
it goes to show you never can tell
They bought a souped-up jitney,
‘twas a cherry red ‘53,
They drove it down to Orleans
to celebrate the anniversary
It was there that Pierre was married
to the lovely madamoiselle
“C’est la vie”, say the old folks,
it goes to show you never can tell
Traducción
Se celebraba una boda de adolescentes
y los viejos padres les deseaban lo mejor
podías ver que Pierre
realmente quería a la mademoiselle
Y ahora el joven monsieur y su mujer
han hecho sonar la campana de la capilla
C’est la vie dicen los viejos padres,
lo que demuestra que nunca se sabe
Amueblaron un apartamento
vendido por Roebuck, con dos habitaciones
la fresquera estaba llena
de cenas de televisión y cerveza de jengibre
Y cuando Pierre encontró trabajo,
el poco dinero que trajo funcionó bien
C’est la vie, dicen los viejos padres
lo que te demuestra que nunca se sabe
Tenían un tocadiscos hi-fi,
chico, que ponían a todo volumen
setecientos discos sencillos
todo blues, rock, rhytm y jazz
pero cuando el sol se puso
el volumen se bajó también
C’est la vie, dicen los viejos padres
lo que te demuestra que nunca se sabe
Compraron una furgoneta trucada
era rojo cereza, del 53
Y la condujeron hasta Nueva Orleans
para celebrar su aniversario
Allí era donde Pierre se había casado
con la hermosa mademoiselle
C’est la vie, dicen los viejos padres
lo que te demuestra que nunca se sabe
El amigable y tan querible Ron Wood dedicó un fragmento de su programa de radio semanal a algunas de sus anécdotas y recuerdos junto a Jimi Hendrix. Como no podía ser de otra manera, los relatos de esta leyenda viva adquieren su condición de fantásticos en el momento que Ron los emite. Palabra por palabra, no se sabe cuánto hay de verdad y cuánto de decorado, pero eso no es lo que importa cuando lo que queremos escuchar son historias de rock de los años 60.
Hacia finales de esa década, el guitarrista Stone, estaba circulando entre diversos grupos importantes pero que se formaban y disolvían en pocos años: The Birds, The Creation o The Faces (este último junto a Ron Stewart). Jimy ya había logrado encauzar su creatividad con Jimi Hendrix Experience y había cerrado el histórico festival de Woodstock del año `69, entre tantas otras cosas. Si bien ese periodo terminó siendo el más importante de la carrera del segundo y no tanto de la vida musical del primero, eso ya es parte de la historia. En la vida diaria y la escena musical de aquellos años, ambos guitarristas pretendían establecerse en el mundo de la música. Hendrix era un muchacho virtuoso que buscaba su público en Londres (era algo habitual que la producción musical pasara de Inglaterra hacia los Estados Unidos, pero no en forma inversa), y Wood era un local con mucho talento pero que todavía no había encontrado su lugar definitivo. De aquellos días viene la amistad que Ron recordó: “Jimi was a really sweet, well-mannered boy, and I’m very honored to have shared a little space of time with him back in the late 1960s” (Jimi era un muchacho muy dulce y noble, y me siento muy honrado de haber compartido un tiempo con él alla por la década de 1960).
En un tono hipnótico curtido por tantos años de arte y escenas de rock, el conductor de The Ronnie Wood Show contó: “I used to say, ‘How was the gig tonight?’ and he’d go, ‘Oh, the guitar was okay, man, but my voice… I really can’t sing.’ I said, ‘Look, you’re not doing a bad job, man, don’t worry about it.’ I’d say, ‘Look, it’s all part of the side-effect. I think it goes great with the way you strum and play amazing guitar.” (Yo solía decir: '¿Cómo fue el concierto esta noche?' Y él decía, 'Oh, la guitarra estuvo bien, hombre, pero mi voz ... Realmente no puedo cantar'. Yo decía: 'Mira, no estás haciendo un mal trabajo, hombre, no te preocupes por eso'. 'Mira, todo es parte de los efectos secundarios. Creo que vas muy bien con la forma en que rasgueas y tocas la guitarra).
Entre otras anécdotas, Wood terminó por contar cómo fue la despedida del violero más grande de la historia: “I was with him at Ronnie Scott’s the night he died. He was walking down the stairs with his arm around this girl and I said to him, ‘Jimi, say goodnight’. And he didn’t turn round. I said, ‘Jimi, say goodnight!’ and he turned round really slowly, out of his brain, and just gave me a little stoned wave. And that was the last the world saw of him. Very sad, very sad departure”. (Yo estaba con él en Ronnie Scott la noche que murió. Estaba por bajar las escaleras con su brazo alrededor de su chica y le dije, 'Jimi, buenas noches ". Y no se dio vuelta. Le repetí : 'Jimi, buenas noches'. Y se volvió muy despacio, fuera de sí, y sólo me dio un vago saludo con su mano. Eso fue lo último que el mundo vio de él. Muy triste, muy triste partida".
Como pueden ver, Ron se atribuye los ojos del mundo en su relato. Es un programa fantástico que esta al aire hace menos de un año y que todos pueden escuchar en vivo, on-line, los viernes a las 19 hs desde el sitio de AbsoluteRadio.com, o en cualquier horario, los programas archivados, desde ronniewoodradio.com. Quienes entiendan el idioma podrán disfrutar de todas las historias y quienes no, también pueden deleitarse con la música que este multidisciplinario artista (la primera foto de esta nota, es una pintura que pertenece a Ron Wood) elije para cada programa, los sheites, riffs y bases que toca entre canción y canción; a veces solo y otras con algún invitado. Un excelente programa para los viernes después del trabajo.
Por Gustavo Pérez Calliari - Uduc!
Miércoles 18 de enero del 2012, a las 16:45
que barbaro este tipo, la vida que todos quisieran tener
Miércoles 18 de enero del 2012, a las 17:13
pero por favor que crack es Ron, que crack zarpado, fibra stone a morir
Aca es donde vas a poder formar parte del mundo de undiaunacanción y ayudar a que siga viva y crezca esta hermandad por la música
La música es parte de nuestras vidas. Nos ayuda a vivir, nos alimenta, nos consuela, nos identifica. Por eso nos gustaría que compartas con todos nosotros una canción que realmente te movilice, que te haga vibrar.
Entonces, completá el siguiente formulario con el tema que te gustaria sea publicado y quizas logres que todos vibremos a tu par...
Comentarios
Ringo Miércoles 22 de febrero del 2012, a las 09:48
Increible tema..increible. Vuelvo a la rutina con alegría..
Simple Bob Miércoles 22 de febrero del 2012, a las 09:49
Inmortal!
Pet Miércoles 22 de febrero del 2012, a las 10:15
ya la escuche 4 veces!!! puntaje perfecto.
Melina Miércoles 22 de febrero del 2012, a las 12:05
que bueno gusto musical tienen los seguidores de este pagina! y los redactores excelentes! ;)
July Miércoles 22 de febrero del 2012, a las 13:40
Genial.... que buen tema, los escuche a todo volumen en mi casa y baile!! Genial tb la redacción... besos a todos...
Ceci Miércoles 22 de febrero del 2012, a las 15:22
Además de ser buenísimo, el plus de la escena de Pulp Fiction espectacular!!!!
blackbird Miércoles 22 de febrero del 2012, a las 19:23
yo no puedo evitar bailar como uma y travolta... o intentarlo al menos!